Los cables contra incendios son cables de bajo voltaje diseñados para sistemas de alarma y detección de incendios, que se caracterizan por su resistencia al fuego y su capacidad para mantener la señalización en caso de incendio. Son usualmente multiconductores, con aislamiento termoplástico y una cubierta exterior que puede ser roja para facilitar su identificación. Además, están diseñados para liberar menos humo y gases tóxicos en caso de incendio, y algunos pueden ser autoextinguibles.




